El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, recibió en Miami un crucifijo de oro que permaneció durante 35 años en Estados Unidos.
La reliquia le fue entregada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante un encuentro realizado en el marco de la cumbre internacional Escudo de América.
El objeto había sido obsequiado en 1990 al entonces presidente estadounidense George H. W. Bush por el exmandatario boliviano Jaime Paz Zamora. En ese momento, el líder boliviano entregó el crucifijo con una condición: que fuera devuelto cuando uno de sus hijos llegara a la presidencia de Bolivia.
Según relató el propio Rodrigo Paz, él estuvo presente cuando su padre hizo la promesa y años después Bush envió una carta aceptando conservar la reliquia hasta que se cumpliera ese compromiso.
La devolución finalmente se concretó ahora, más de tres décadas después. Durante el acto, Rubio explicó que la biblioteca del expresidente Bush envió una nota recordando el acuerdo y solicitando que el crucifijo fuera entregado al actual mandatario boliviano.
Tras su retorno al país, el objeto será llevado a El Picacho, la histórica residencia de la familia Paz.
El presidente boliviano participa en Miami en la cumbre “Escudo de América”, organizada por el mandatario estadounidense Donald Trump, donde líderes de la región analizan medidas de cooperación frente al narcotráfico y la migración irregular.
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